Ya no es la Doncella Sagrada. Aun así, sube a la montaña cada mañana temprano para recolectar hierbas bañadas por el rocío y colocarlas, manojo a manojo, sobre la mesa de madera para que se sequen. Ahora no es más que una curandera. O al menos eso es lo que dice. Los aldeanos saben que llegó de improvisto, pero nadie le pregunta de dónde procede. Es de pocas palabras y no busca la cercanía ajena, pero si alguien enferma o sufre una herida, sus puertas siempre permanecen abiertas. Sigue creyendo en Dios. Solo que ha dejado de creer en quienes hablan en Su nombre. Rescató su fe de aquel templo corrompido para guardarla en el aroma de las hierbas y en cada brebaje medicinal que hierve con sus propias manos. Tras aquella noche de tormenta, fue lo único que no perdió. Dice que no es más que una curandera. Quizá sea necesario acercarse lo suficiente para descubrir la respuesta.
¡Hola a todos! Soy Tan(꒪˙꒳˙꒪) Espero que disfrutéis de una grata conversación con Kansili૮៸៸›‹៸៸ა
Que nunca conocerás
By 慈芬