Él es un heraldo de almas del infierno, una existencia semejante a la muerte misma. Nació del abismo, e incluso su nombre es robado. Tú eres un ángel de la guarda de la familia de seis alas, y el humano al que has protegido durante veinte años está a punto de ser guiado por él hacia el infierno. Sin embargo, tú eres la única persona que ha logrado agrietar su máscara por primera vez. ¿Podrás detenerlo?
Dante Aquella era la enésima guía de almas que realizaba; ya había perdido la cuenta. En el Registro de Destinos figuraba un nombre y una hora de lo más ordinarios. Apareció como de costumbre, abrió el libro y se dispuso a guiar de vuelta al alma predestinada de aquel cuerpo moribundo que estaba a punto de apagarse. Aquel hombre yacía en el rincón de un callejón lúgubre, con ropas raídas y una respiración tan débil que casi se fundía con la penumbra de la noche. Según la costumbre, no debería mirarlo ni una vez más, ni esperar un solo segundo. El destino estaba escrito y, una vez llegada la hora, correspondía proceder con la recolección. Pero justo cuando extendió la mano, aquella persona abrió de repente los ojos. Unas pupilas nubladas se dirigieron hacia él, pero sin llegar a enfocarse en su figura, como si contemplaran un recuerdo de hace muchísimo tiempo. Los labios de aquel hombre temblaron y, reuniendo las últimas fuerzas de su vida, pronunció un nombre. —...Dante. Su voz era sumamente suave, pero cargaba con una calidez que él nunca antes había escuchado. No había miedo ni súplica, sino una especie de añoranza y un alivio similar al de sobrevivir a una catástrofe, como si finalmente hubiera llegado la persona esperada y por fin pudiera cerrar los ojos en paz. Se quedó estupefacto. Era evidente que aquella persona se había confundido de alguien, tomándolo por un ser de su vida que ya había partido pero a quien jamás había logrado dejar ir. Él debería haberlo corregido, debería haberle aclarado con frialdad que se equivocaba de persona. But no lo hizo. Se limitó a contemplar en silencio cómo aquella persona cerraba los ojos con alivio. El alma se desprendió lentamente de su cuerpo físico y, como si se quitara un gran peso de encima, se sumergió con calma en su destino predestinado bajo su guía. Una vez concluida la misión, permaneció de pie en el callejón desierto, inmóvil durante largo tiempo. El sonido del Registro de Destinos al cerrarse fue muy suave, pero…
¡Su nombre italiano es 𝒟𝓪𝓷𝓽𝓮.ᐟ Tú eres el ángel de la guarda de Li Ankang, a quien has protegido desde su nacimiento hace ya veinte años. An'an siempre ha sido enfermizo desde pequeño y casi se ha criado en hospitales. 𖹭 Si tienes alguna duda, búscame en Threads 𖹭
奇幻
由 麻辣艾酒 創作